viernes, 3 de marzo de 2017

Una vida llena de vida

"Naces, creces, te reproduces y mueres: el ciclo de "vida". 
Mi duda es, ¿dónde quedo la parte de "ser feliz"?"

Siempre me vanagloriaba diciendo que era el tipo de persona que logra todo lo que quiere, me atrevía a aconsejar a los demás y repetir muchas veces que las cosas que necesitan son tan fácil de conseguir como salir a buscarlas y siempre andaba por las redes con frases "paz y amor". Digo "era" porque este año decidí dejar de serlo. Decidí que el personaje que venía creando hace varios años en mi cabeza salga a la luz y por fin se haga realidad. Decidí ser lo que yo quiero y dejar de ser lo que los demás dicen que soy, o creen que soy, o esperan que sea. Decidí vivir una llena de vida. Saben lo gracioso, cuando decidí comenzar a ser yo, sin caretas, sin rencores, sin miedo al que dirán, muchas personas cercanas se sorprendieron y los que tenían fe en mi, sólo reafirmaron que no se equivocaron al mantenerme tantos años a su lado, no podía ser sólo una persona inestable emocionalmente, por ratos graciosa y siempre intensa.

Uno de mis propósitos para este año es perseguir el tipo de vida que por tantos años he estado esperando. Me di cuenta que no va a venir nadie con una varita mágica a solucionarme la vida, tampoco tiene que ser así porque sería demasiado fácil y eso sería bastante aburrido, no habría nada que valdría realmente la pena para luchar, para sudar sangre, para esforzarse y sacar lo mejor que guardas dentro. También me di cuenta que nadie tiene que cargar con mi mochila y el monte de expectativas, sueños y deseos que tengo. La única persona que es dueña de su mochila, soy yo y sí es verdad que si voy de excursión a algún lugar a cuatro mil metros sobre el nivel del mar con mochila hay alta probabilidad que al verme con cara de moribunda alguien me diga "hey, ¿te cargo la mochila?" y así hacerme el camino más fácil pero esas cosas sólo pasan en caminatas porque la fuerza física es más fácil de compartir que la emocional y yo creo con convicción que es más recomendable que tu fuerza emocional provenga de adentro de ti porque algunas personas son fugaces.

Marzo comenzó y me llena de expectativa que algunos sueños se van concretando. Este mes es muy intenso y retador. Tengo planeado la mayoría de días y no he contado cuantas horas me quedan para dormir pero esa es más o menos la idea. A veces cuando cuento lo que hago es como ¿tienes tiempo para todo? Sí, hay tiempo para todo. Así que a dos días de comenzar una nueva aventura, sólo quiero decirles que luchen por sus sueños, se van a cumplir siempre y cuando ustedes luchen y luchen día a día para tener lo que tanto han soñado, porque al que tiene paciencia y perseverancia se le otorga una recompensa. No se conformen con el tipo de vida que tienen, siempre se puede más, la felicidad se multiplica en dos momentos: cuando vives el tipo de vida que deseas y cuando la compartes. Si piensas "pero ando solo, no tengo con quién compartir mi felicidad", es mentira, no me vengan a vender humo a mi que soy la maestra vendiendo falsos. Debo confesar al inicio me daba miedo hacer algunas cosas sola pero decidí cambiar el chip y me di cuenta que no hay que tener miedo. Siempre encontrarás en el camino gente increíble con quienes compartir la experiencia, quienes te invitan de sus provisiones, te dan una mano para que no te rindas, te impulsan a seguir soñando con más, te hacen reír a carcajadas y te demuestran que nunca estarás solo y así compartes la felicidad y se multiplica. No les creas a los que te digan que no puedes, porque créeme, hay personas que su pasatiempo es pincharle los globos a la gente. No dejes de hacer las cosas por el miedo al que dirán, al final la gente igual hablará, criticará, felicitará y hará lo que se le de la gana pero tu no puedes controlarlo, sólo puedes controlar tu vida así que procura hacer sólo lo que te haga feliz.

Todos pueden pero sólo los que realmente se esfuerzan son los que obtienen.
No pares hasta tener el tipo de vida que soñaste, no pares hasta ser infinitamente feliz.

lunes, 9 de enero de 2017

El pollo

Solía salir con alguien con quién todos los días eran random. El destino se encargó de juntar un par de locos que les encanta comerse al mundo y lanzarse a hacer cosas sin pensarla mucho y mucho menos planearlo. Podíamos meternos la juerga de la vida un domingo y pasar chorreando un viernes en la noche. No habían reglas, ni filtros. Cualquier hora era la mejor hora para hacer lo que quisiéramos. Sin embargo, nos alejamos y desde entonces no he conocido personas como nosotros. Me rodeé de gente demasiado "cómoda" que les gusta viajar con hotel contratado, ir a la playa sabiendo a que playa irán y se encargan de llenar la agenda antes de improvisar los días. Juro que siempre que viajo, me encanta la incertidumbre de no saber ni en donde pasaré la noche y así me gusta vivir la vida, sin saber que ocurrirá mañana pero encargándome de que sea un día feliz. Con los años, mi vida cambio, se volvió más tranquila, menos intensa y no puedo negar que fui muy feliz. No me quejo de ninguna decisión ni de ningún día vivido hasta ahora y aunque de los dos modos soy feliz, ahora sé que mi esencia es lo random, definitivamente.

Todo esa introducción para contar que el primer fin de semana de este nuevo año fue el más random que he tenido en muchísimos meses y sólo fue increíble. Conocí gente nueva, hice cosas nuevas, me encanta mi nueva apariencia, me paré en la mesa para bailar, me bajaron, seguí bailando en el suelo, grité en lugar de cantar, reí, me sentí inmensamente feliz y como si todo lo demás fuera poco, aprendí algo nuevo.

Al finalizar el día de chapoteo en el mar, fui a cenar pollo a la parrilla y yo que soy tan avergonzada para algunas cosas que nunca digo ni que presa del pollo me gusta comer pero siempre he tenido una estrella increíble que hacía que me dieran parte pecho, pasó lo contrario. Comenzaron a servir los platos y ponerlos en la mesa, los plátanos fritos y yucas en un plato al centro y todos se sentaron. Miré mi plato y me había tocado pierna. No se me ocurrió en ningún momento ponerme a hacer un berrinche o pedirle a alguien intercambiar el plato y mucho menos dejar la comida que tanto me hacía falta porque estaba hambrienta. Así que retiré el pellejo lentamente y comencé a comer.

"¡¿Cómo ha sido posible que me pierda de esto tantos años de mi vida?! Tantas comidas me las he pasado con la parte equivocada porque se me hacía "más fácil" quitarle el hueso, perdiéndome de tanto." - Pensé unas mil veces.

No sólo he estado equivocada sobre el amor, he estado equivocada sobre la parte deliciosa del pollo. Eso me hizo quedarme toda la noche pensando en que es bastante probable que esté equivocada en muchísimas cosas más que desconozco sólo por que no salgo de mi zona de confort. Mi vida está cambiando, mi forma de ver las cosas y sentir; así que estoy dispuesta a probar todo lo que alguna vez dije que no me gusto, a hacer todo lo que dije que me daba miedo, conocer las tierras que aún ni he visto en mis mejores sueños y adueñarme de todo lo que me permita la vida tener. Me siento con tanto entusiasmo por todo lo que me falta vivir que seguiré trabajando en que cada día sea un poco más feliz que el anterior y si el camino trae días tristes, serán usados como aprendizaje y reflexión para que el próximo día sea distinto.

¡Prepárense! que dejaré el pecho para los que no saben nada de la vida y ahora me pelearé por las piernas y una de las formas de como espero ganar es tocando el lado feeling de sus corazones y contar que he pasado veinticinco años en tristeza pollera comiendo parte pecho.

Y si a ti también te gusta vivir la vida en modo random, puedes buscarme.
"Y si te mueres mañana, no te quedes con ganas de nada."
Kanaku y El Tigre

viernes, 6 de enero de 2017

Equilibrio

Es necesario salirse de la jugada para entender la causa que originó la sucesión de eventos que cuando pasaron no lograste entender el porqué y culpas al destino, a la vida, al mundo, a los perros, quien sea. Con esto me refiero a que tienes que hacer un alto, esperar que pase el tiempo y analizar en retrospectiva la secuencia de hechos. Sé que cuando estás con los sentimientos revueltos y sólo quieres respuestas o que todo vuelva a ser como antes es complicado mantener la calma, créanme cuando digo que soy intensa e impulsiva, sin embargo si yo he podido controlar mis emociones, considero que es manejable para todos.

Solía gustarme usar el personaje de víctima con el fin de que dejen de verme como una mujer fuerte que no le afecta los problemas externos, dejar atrás a la niña que había escuchado a sus padres decir que se sentían aliviados de tener al menos una hija a quién nunca le afectó su separación ni los años de peleas y enredos. Contar que mis relaciones habían fracasado porque la otra parte decidió dejar de intentar era parte de las historias de rutina que cuento cuando conozco a alguien, como si ser "abandonada" sería un título digno de usar. No tienen una idea lo equivocada que estuve y cuando agradezco darme cuenta ahora que aún me queda mucha vida por vivir y amar. Desde mi último cumpleaños es increíble como la vida me ha regalado días de aprendizaje y reflexión, que sé que los tuve gracias a que cada día despierto pidiéndole a mi ángel ser mejor: Más humana, más racional, más comprensiva. Lo más importante es que esta vez el cambio no es para que alguien se enamore de mi, sino para amarme más y así tener más amor para dar. Ahora tengo los ojos abiertos y no me ciego al papel del que estaba acostumbrada. 

Hoy sé que todo lo que sucedió fue mi responsabilidad y el miedo a quedarme sola originó que se alejarán de mi. Aceptar que pasen cosas que me hacían daño y muchas otras que no me hacían feliz sólo para tener la estabilidad y compañía de alguien. Entregar más de lo que podía dar y hacer catarsis con amigos para no confrontarlo y dictarle la lista de cosas que soportaba sólo para que no se vaya. Estar en el papel de sumisa, sólo para que se quede un poco más. Dejar de ser yo para convertirme en las cualidades que me contó que le gustaban en una mujer. Aferrarme a un amor que para mi era tan desgastante que tenía pocos momentos de felicidad verdadera. ¡Cuán equivocada he vivido todos estos años!, teniendo una idea errada de lo que significa el amor. Hoy por hoy, no sé con exactitud que es el amor, sólo se que es mucho más que decirle "te amo" a alguien, más que tener una relación de varios años, más que entregar todo a otra persona con los ojos cerrados y sin pensar en las consecuencias, más que promesas de amor eterno, más que compartir experiencias.

Por lo pronto, doy punto de inicio en que el amor es equilibrio.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Mente con recuerdos

"Ojalá no supiera que existes.
Ojalá pudiera reemplazar el espacio que dejaste con libros, risas y café.
Ojalá no existieras... "

Una de las cosas que más echo de menos es irme a dormir sabiendo que cada día voy a despertar y encontrar un audio tuyo en mi celular repitiendo una vez más que me amas infinito y soy lo mejor que has tenido en tu vida. Tus buenos días con besos incluidos. Tu voz susurrándome al oído lo bonita que me veo. Hablar contigo todo el día y no aburrirme en ningún momento. Contarte mi día, enterarme del tuyo. Intercambiar memes. Decir lo genial que es estar enamorada de alguien con corazón bonito. Amar a un muchacho noble y ver la cara que pones cuando me miras, haciéndome sentir que soy magia.

Extraño escucharte reír...

Es que la sensación de estar volando, no la he vuelto a sentir.
(Es que encontré al amor de mi vida pero el no me encontró...)

lunes, 12 de diciembre de 2016

Por siempre, mi ex

(Por favor, abre los ojos)

Estaba entre caminar 45 minutos o tomar dos buses para llegar al supermercado y hacer las compras de la semana. Escogí caminar. Me gusta observar a la gente en la calle, a veces escuchar conversaciones ajenas, otras imaginar posibles sucesos. Algunos piensan que soy chismosa pero para mi es como un pasatiempo cuando no hay nada que hacer en casa o no tengo de que hablar conmigo. Al momento de regresar, estaba por pedir un taxi cuando encontré de casualidad a una amiga que sólo veía por fotos de Facebook más de dos años. Me dijo que era una suerte encontrarme y si podíamos ir a tomar un café para ponernos al día. Debo confesar que yo también necesitaba hablar, así que sí sentía que era una suerte verla. Le pregunte como estaba y (siento ser tan burlona) fue bastante gracioso que me diga que seguía mal con su novio ya que desde que recuerdo están mal sin embargo en redes sociales venden un amor perfecto y eterno. Como le encanta a la gente vender humo.

"No entiendo nada. Llevas cuatro años de relación pero desde el primer año lo único que hacen es pelear y terminar una y otra vez. No recuerdas en que momento fue el último "ya no quiero estar contigo" o cual fue esa "última oportunidad" que le diste para lograr que sean felices juntos. Bloquearlo del celular es parte de tu rutina diaria y te ríes más tomando un café con ron conmigo que estando de fiesta con él. Como si fuera poco, tu diminuto lado racional sabe que lo mejor sería que se consiga a otra a quién joder la vida y desaparezca por arte de magia. Entonces, ¿qué estás esperando?"

Terminé mi reproche con la certeza que no respondería la pregunta que acababa de hacer. Ella siguió tomando café. Sonrió de forma dudosa y dijo:

"¿Podemos hablar de otra cosa? Estoy segura que tu tienes nuevas cosas por contar, por ejemplo del chico que aparecía en tus fotos y ya no, también podrías decirme la razón por la que te has escapado de las redes sociales, ¿qué escondes?"

***

Tengo la impresión que la mayoría de personas hemos tenido un ex que es El ex. Ese que llamas cuando pasas suficiente tiempo sin él porque, por alguna extraña razón, empiezas a extrañarlo, a considerar tenerlo de vuelta, olvidando que te hizo lucir como una idiota. Se te borró de la memoria que te dejo en vergüenza frente a tus amigos cuando se emborrachó y grito por la ventana que estar contigo es la última cosa que consideraría volver a hacer. Te dejó plantada en uno de los días más importantes de tu corta vida y no te acompañó a un evento familiar por lo que tuviste que andar diciendo mentiras a tus tías haciéndoles creer que se le subió la temperatura en el último minuto. Ese que no mueve ni un dedo a menos que sea para arruinarte el día. Ese que te ha quitado el poco amor propio que te quedaba y se pasea por la sala arrastrando tu dignidad. Ese que se esfumó en el momento que más lo necesitabas y luego de tres meses regresó con su cara de imbécil arrepentido y un six pack de cervezas en busca de sexo. Ese que sabes perfectamente que no amas, tal vez ni si quiera te gusta pero sigues perdiendo el tiempo con él por pura costumbre, o porque lo tienes idealizado como el único pobrediablo que estaría contigo siempre.

He vivido en ese trompo muchos años de mi vida y por eso ahora valoro mucho la tranquilidad. La última situación en que quisiera estar es terminando y peleando casi todos los días con alguien, sin embargo si bien valoro mucho la tranquilidad, sigo creyendo ciegamente que la felicidad es absolutamente todo por eso busco y anhelo una vida llena de felicidad. Entonces, no es normal que estés con alguien con quién no eres feliz y no lo dejas por creer que es la última persona en el mundo que se fijará en ti cuando no es así. No es normal sentirte prisionero de una relación cuando lo que deberías sentir es sólo felicidad y libertad de ser quien realmente eres. No es normal llorar más que sonreír, ni aguantar cosas, ni sacrificar otras, ni maltratarte en el proceso de hacer feliz a alguien más. Así que la decisión más sensata si por milésima vez terminaste con tu enamorado es dejarlo ir. Ya demostraron que nunca funcionará ya que lo intentaron y más veces que las necesarias. Hay cosas mucho más divertidas y provechosas por hacer que andar complicándose la existencia con un amor que tarde (muy tarde, quizás) o temprano terminará. 

Algunas personas me parecen increíblemente geniales en muchos aspectos pero para las cuestiones amorosas no saben más que cagarla por el temor a estar solos o de no encontrar alguien más o de entregar más de la cuenta y salir lastimados o simplemente fracasar. Debo confesar que por ratos me incluía en el conjunto de "personas que la cagan" pero ya no más, cruce la línea. No sé a ustedes pero yo me aburrí, cayó la gota que derramó el vaso y ahora sólo pretendo rodearme de vibra positiva, amor y felicidad. Siento que lo mejor que puedes hacer cuando sales de una relación tan complicada es estar solo. Conocerte a ti mismo. Reinventarte. Reconstruirte. Hacer las cosas que te gustan sin tener que convencer a alguien más para que te acompañe. Viajar por el mundo sin un rumbo fijo. Bailar porque quieres hacerlo. Gritar cuando tengas que hacerlo. No tener que andar dando explicaciones de porque actuaste de esa manera. Explorar nuevas tierras. Lo que no tienes y quieres es fácil de conseguir, sólo sal a buscarlo. Vive, pero vive bien. Sé feliz, pero de verdad, no sólo por redes sociales. Deja el juego de "terminar-volver" para los que inexpertos que creen que el amor es sufrimiento y comienza a vivir, quien sabe en el camino encuentras el significado real del amor. Deja los círculos viciosos para aquellos que no tienen amor hacía su propia vida. Deja ir a esa persona que te atormenta los días y date el lugar que te mereces en tu corazón.

Suelta. Cuando llegue la persona para ti, créeme que todo será fácil, hasta lo difícil. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

Mudanza: Parte I

Noviembre. Medianoche del martes. Un pan con hotdog y una cerveza con coca cola de cena. Somewhere over the rainbow en el reproductor. Estado: Solté el globo y soy feliz conmigo.

A dos días del inicio del último mes de año, siento que fue hace pocos días que decidí ir a un supermercado a comprar un nuevo colchón. A pesar que sólo era para mi, sentí ese impulso que te dice que ya es momento de dormir en una cama de dos plazas porque nunca se tiene suficiente espacio para estirarse o para estar en modo marmota después del trabajo. Fue difícil decidir dejar mi cuarto de paredes rosadas y negras con fotos pegadas en todas las paredes, mi barrio, mi desayuno caliente de cada mañana y la compañía de dos tercios de mi corazón junto a un bello perrito bebe de seis meses. Pero más difícil que tomar la decisión fue poner mi ropa en tres maletas y despedirme de papá y hermana. Debo confesar que por un momento sentí que tal vez no los volvería a ver, que tal vez no podría vivir sin escuchar sus peleas en la mañana o sin que mi hermana entre a mi cuarto a despertarme para pedirme una cartera prestada. Sin embargo, aquí estoy, más fuerte y madura que hace un mes. Las cosas han cambiado, yo he cambiado y mis prioridades también. Aunque haya creído al inicio que fallaría en el intento de ser totalmente independiente y regresaría corriendo a mi nido, debo ser sincera y aceptar que todo está bien, la soledad tiene cierta adicción que es difícil de explicar. Sobreviví. He ido aprendiendo tantas cosas en este corto tiempo que las ideas aparecen en mi mente de forma desordenada que no sé si esta entrada estará redactada de forma correcta o si se entenderá (y a quien le importa)

Recuerdo cuando le contaba a mis amigos que no almorzaba cuando no tenía con quien hacerlo y ahora hago muchas cosas sola y la verdad es que es genial. Aprendí que si mezclas ropa de color con ropa blanca, de verdad se destiñe, no es floro lo que ves en las películas. Aprendí que una escoba no es lo único necesario para limpiar una casa si no que hay mil productos de limpieza y todos absolutamente necesarios, así vivas en un cuarto con sólo un baño. Aprendí como helar la cerveza sin necesidad de tener un frigobar y que mi primer electrodoméstico sería una plancha, no se puede vivir sin una. Eso me recuerda que cuando fui a comprar mi plancha, la señora que atendía en el supermercado me dijo que las planchas de cabello se encontraban en otra sección. No sé que me intentó decir, tal vez que era muy joven como para estar buscando una plancha. Ni idea. Aprendí que no hay mejor manera de empezar el día que con una taza de café y escuchando por la ventana a los perritos ladrar. Aprendí que todos los días son buenos siempre y cuando tu tengas ganas de que sean así. Aprendí que no dependes de nadie y que cada vez que voy a casa, lo hago porque los extraño y quiero estar con ellos y no porque tenga que hacerlo. Aprendí que mi papá es el mejor papá que existe y que tal vez no soy una mujer perfecta pero hizo de mi una persona de corazón noble y con valores sólidos que me acompañaran donde quiera que vaya. Aprendí que hasta comer pizza todos los días aburre y que la comida casera es lo mejor que una cocina puede preparar. Aprendí a vivir más y preocuparme menos. Al inicio dormía con la luz prendida porque me daba miedo estar sola en un lugar desconocido, pero cada vez ese sentimiento disminuye y mi pequeño cuarto va tomando mi esencia y se va sintiendo más familiar.

El futuro es incierto y la verdad es que nunca me ha importado por eso no me preocupo por mañana que es más que probable muera de sueño por no dormir mis sagradas ocho horas diarias. Lo único que pido y espero es que lo que venga tenga mucho más aprendizaje y los planes que tengo en mente se logren concretar. Tengo todas las ganas de comerme al mundo y si es que el también quiere, me coma a mi.

Hay cambios que dan miedo pero que son necesarios para aprender y crecer como persona. Salir de la zona de confort siempre es bueno. Así que no te aferres ni a lo material ni a las personas. Despréndete y disfruta de la vida que es corta y nada dura para siempre, ni la alegría, ni la tristeza. Recuerda estar en constante aprendizaje y para eso sólo debes seguir hacía adelante.

Tangible

He sostenido casi todos mis años que no soy celosa ya que siempre he creído que si alguien te quiere engañar lo hará, así que no me preocupo porque al final la verdad siempre sale a la luz y en la conciencia de cada uno está si traicionaste a la persona que decías amar. Además, los celos sólo generan peleas y pelear no es una opción en mi vida. Sin embargo, es verdad lo que dicen, todo está bien hasta que aparece alguien que te cambia el esquema y rompe el concepto que tenías acerca de todo.

Un día sin avisar, aparecieron publicaciones incómodas que me ponían celosa. Sí, celosa. No sabía cómo expresarlo, ni como iniciar el tema de conversación, así que entre besos fue la mejor forma. Él no escuchaba, o tal vez tomaba de broma lo que decía. No hizo nada hasta que un día le di un ultimátum y, bueno, no le quedó de otra.

Este fin de semana fue muy atareado, así que el domingo me dediqué sólo a dormir. Desperté a las 11 de la mañana, con una resaca de cien personas juntas. Entré a las redes sociales y vi una publicación que me incomodó muchísimo, hace tanto no sentía que el corazón se me iba a salir del cuerpo. Lo llamé y pregunté que significaba eso pero sólo dijo "sabes de quién estoy enamorado" y yo replique con un "no quiero que me lo repitas, quiero que lo demuestres." 

Luego de unos minutos:
- Ya está.
- ¿Qué está?
- Ya borré la publicación.
- Sabes que esa no era la solución...
- Sé que tú incomodidad no se va a quitar tan fácil como eliminar algo de Facebook pero necesitaba demostrarte rápidamente que nadie es más importante que tu, que estoy loco por ti y eres con quien quiero estar.

No sabía qué decir, solo puse un cara sonriendo y le dije que intentaría dormir un poco más ya que la cabeza me estallaba.

Llegó a mi casa a las 2 horas y tenía en las manos un taper envuelvo en una toallita de Hello Kitty. Se acercó y me dio un beso, para luego decir:

- Te preparé una sopa con algunas cosas que te gustan, lo siento por no poder incluir un Big crunch pero tiene wantan, tallarines cabello de ángel, zanahoria, 2 huevos, pollo desmenuzado. Bella, me encantas. No te pongas mal por una publicación tonta, ¿ya?
- ¿Publicación? ¿Qué publicación? Huele riquísimo lo que has preparado. Eres un bello, te quiero.

Y así, deje de desconfiar.