miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mecánica Aplicada

Antes de:
Una de las contras de contar con amigos en ciclos más adelantados es que la mayoría de veces te asustan con cursos que tu aún ni habías pensado llevar, pondré un ejemplo pequeño, es el primero que se me ocurre.
Química Industrial, el primer día de clases un compañero tildó a la profesora como una "vieja loca" que te baja puntos hasta por respirar, yo no quería ganarme problemas así que no dije ni media palabra, ¿se imaginan a mi en una clase sin hablar? fue muy difícil ya que soy una habladora desde la barriga de mi madre. Luego pasaron los meses y me dí cuenta la mala idea que me dieron, no voy a decir que la profesora es lo máximo pero lo único que busca es puntualidad, responsabilidad y es algo exigente sólo cuando eres mujer. (¡Chicos, son unos suertudos, no se preocupen!).
Algo parecido me paso con el curso a quien dedico esta publicación, Mecánica Aplicada, dijeron que debía estudiar sola, que el profesor no me enseñaría nada y que debía esforzarme mucho; tengo que decir que tenían toda la razón. Pero todos los comentarios que dijeron "antes de" crearon un miedo increíble.
Aquí comienza mi relato sobre mis días con Mecánica, no saben lo difíciles que fueron.

Prima:
Termino el verano '11, uno de los peores veranos de mi corta vida, la infinidad de problemas ponían oscuras nubes en mis soleados días. Martes, 1° de Marzo, comenzó la universidad y pensé que sería otro buen año de calificaciones más que merecedoras al esfuerzo que le daba, no contaba con el curso que me arruinaría mi invicto universitario. Mecánica Aplicada.
Me dijeron que debía esforzarme así que estudiaba uno o dos ejercicios cada que me acordaba o cada que tenía tiempo, por lo general era los miércoles de cada semana porque terminaba a las 6pm las clases del día.
Sin modestia y exagerando bastante pensaba: "No, ¡yo soy brava! Invicta hasta 5to ciclo, ningún curso podrá conmigo, ¿Mecánica? CURSILLO". Con el pasar de las semanas tenía casi encima la primera práctica y yo me sentía segura hasta cinco minutos antes de ella porque cuando empezó lo único que pensé es: "¿Esto es chino mandarín, me están jodiendo?, no pude terminar ni una pregunta, estaba preocupada. Di el parcial sin importar la nota de la primera práctica, ¡no quería ni verla! todas mis esperanzas estaban en el parcial ya que no me iba a retirar "Retroceder NUNCA, rendirse JAMÁS" aunque ahora creo que lo mejor debía ser retirarme.
En síntesis, en mi primera vez nunca aprobé un examen, las curvas del profesor no me favorecían porque 1*1.7 = 2, así que ... Como llego el parcial vino la segunda práctica y al final me iba por una nota matemáticamente imposible.
¡MUERTA!

Bica:
Después del ridículo de la prima lo mínimo que se espera es ser ¡una bica power!, no sé si lo soy o lo fui pero hice el intento de hacer las cosas bien. No tuve los resultados esperados en las practicas ni en el parcial pero siento que aprendí y eso es lo bueno. Del ciclo, según yo, lo único interesante fue el examen final porque sentí como si hubiera corrido 30 vueltas a la FIA por lo rojita y sudada que termine, imagínense lo que los nervios hicieron en mi, no sabía si la hacía pero una luz pequeñita de esperanza brillaba en mi corazón deseando que sí, que por fin vea un once en mi intranet. Y hoy puedo decir que ¡SI SE PUDO!
El miércoles 30 de Noviembre, a las 7:22 pm se escuchó el grito de victoria, salió totalmente espontáneo sin importar la gente, sin importar que el profesor este allí a unos metros de distancia:
"PASE MECA CONCHA SU MADRE" (sumado a un golpe a la carpeta, quien no tenía la culpa de nada)

Ahora que ya estoy fuera, ahora que vi un 12 en mi examen final, ahora que pasaba sin la curva del profesor, ¡ahora que regresamos al invicto carajo! lo más que me queda por decir es que ese curso me hizo sufrir, llorar, reír, sudar, saltar, gritar, carajear, ese curso hizo más que muchos otros, dejo su huellita ... Creo que por eso siempre lo recordaré como aquel que destapo mi cerebro, lo cacheteo y le dijo ¡REACCIONA, SOY SÓLO UN CURSO MÁS, DÉJATE DE HUEVADAS!

PD. ¿Resistencia de Materiales? Y ahora, ¿quién podrá defenderme?

domingo, 27 de noviembre de 2011

Nuestro tiempo

"Debes amar el tiempo de los intentos"
Silvio Rodriguez.

Escuchaba vagamente tus extensas e interminables explicaciones sobre el porqué de tus extrañas reacciones, sabía que la conversación era importante pero no podía prestarte ninguna atención. A lo lejos te escuchaba hablar pero no lograba descifrar tus palabras, estaba entretenida en tus delgados labios color rojo y descubrí que hacían juego perfectamente con tus enormes ojos verdes y tristes, recorría tu rostro y creaba versos con cada detalle que te describía como el ser más hermoso que he tenido en mi corazón. Soy una romántica, enamorada de tus olores y sabores, enloquecida por tu misterio. Preguntaste un par de veces si te escuchaba, respondí que sí aunque no lo hacía; intenté prestar atención a tus líneas pero cada intento terminaba en imaginar tus manos recorriendo despacio cada poro de mi, tal vez iba muy rápido, o tu muy lento.

Intenté ponerle fin a las explicaciones, me acercaba sutilmente pensando que cuando me encuentres entre tus brazos no podrías hacer más que acariciarme con besos; sin sonreír notaba que tu estabas decidido a explicar cada detalle y que yo me encontraba consumida por el deseo. Necesitaba sentir tu corazón latir al ritmo de mi voz y saber que cada retumbar de tu cuerpo era una reacción a mis movimientos, olvidar el tiempo convencional e imponer nuestras propias horas de más de sesenta minutos, quiero pensar que tu también sueñas con ver mis ojos bañados de pasión sólo que crees que aún es demasiado pronto.


¿Cuándo será nuestro tiempo?

viernes, 21 de octubre de 2011

Para ti

Hoy recibí una llamada, de esas que te cogen desprevenido en medio de un día rutinario de trabajo y al contestar esperas que digan algo como "salió nuevamente la oferta de entradas a 2x1, ¿compro muchas?" Sin embargo, escuche esto:

- "Si desaparezco en este preciso instante, sé que todos seguirán con su vida y sus historias pero, ¿soy el tipo de persona que su ausencia se haga notar?"
No sabía qué decir, no entendí porque decía eso si siempre ha sido aparentemente tan feliz con su vida. Yo, por el contrario, era quien en muchísimas oportunidades había querido mandar al diablo todo. Escapar a un lugar que no conozco y tampoco nadie a mí para poder comenzar de cero. De verdad, de cero. He pensado y cuestionado si este trabajo es para mi o si escogí la carrera correcta, o si cada una de mis decisiones hicieron que esta vida sea la que merezco, si soy feliz de verdad o es solo una proyección para los demás.

No me caracterizo por ser una de las personas más optimista, algunas veces creo que mi optimismo fue otorgado a otra persona, que de seguro lo necesitaba mucho más que yo. Sin embargo, en esos momentos, mientras escuchaba lo mucho que odiaba su vida y a pesar de sus esfuerzos no encontraba lo que realmente necesitaba, solo recordé a todas las personas que están a mi al rededor. ¿Qué pasaría si alguno de ellos desaparecería? La pregunta estremeció mi cuerpo y entendí de inmediato que harían una enorme falta en mí y en todos aquellos que están detrás.

Entonces, me di cuenta que en momentos de adversidad y confusión tenemos que sonreirle a la vida más de lo que usualmente lo hacemos. Demostrar que merecemos estar en ella porque nos gusta vivir sin preocuparnos por fallar, sin pensar si vamos a decepcionar a los demás, ya que solo se decepcionarán el día que ellos vean que nos cansamos de luchar, que nos dimos por vencidos, que la frustración pudo más. El día en que no vean en alguno de nuestros rostros la misma euforia y ganas de estar vivo. Entonces, fallen todo lo que puedan, porque así estarán más cerca del camino correcto.

Momentos de frustración los sentimos todos, en diferentes etapas de nuestras vidas y con diferentes intensidades y todas esas son las pruebas a las que nos enfrenta la vida. En esos momentos debemos ponernos firme, y si caemos tenemos que levantarnos, quitarnos el polvo y estar con la frente en alto y más fuerte que antes.

"¡Grita! Grita tanto, hasta que queden sin voz. 
Siéntanse vivos, únicos, especiales y bellos. ¡Porque lo son!"

jueves, 13 de octubre de 2011

Mi libertad

"Mis recuerdos son vagos y entrecortados. Yo decidí huir de esa mentira llamada perfección que existía a mi alrededor, de los tantos demonios que buscaban destruir mi alma y someter mi imaginación a sus pensamientos.
Donde vivía, estaba vacía, sin argumentos, sin historias para divertir la mañana, habían canjeado mi adorada libertad a cambio de no sentir más dolor; que sabían ellos, si el dolor era la fuente de mi inspiración. Yo decidí huir de esa burbuja de acero que no me permitía ver los cielos azules. Ahora puedo llenarte los días con risas e historias graciosas que parecían antes no existir. Regalé los anocheceres fríos, lúgubres e inmisericordes y a cambio el destino me obsequió los más claros y tibios amaneceres, ya había olvidado su existencia."

jueves, 15 de septiembre de 2011

Amor a octava vista.

¿Creen en el destino? Yo siempre he creído en él, pero ahora sé que existe. Cuando algo tiene que pasar, es así. Sin importar los 90 minutos de distancia.

Y ahí estaba yo, sentada en un lugar junto a un tomacorriente para poder cargar la batería de mi celular. Junto a mi estaba una persona que en ese momento no conocía muy bien.
Administrativa, el curso más aburrido que hasta ahora he llevado en mi vida universitaria, ¡mucha teoría, mucho blablabla!. Estuve conversando prácticamente toda la clase, de varios temas y todavía no recuerdo el porqué pero esta persona me señalo a un muchacho mientras lo describía, decía que era inteligente, responsable y otras cosas más, fue una buena "primera presentación". Cuando volteé a mirar ¡ahí estabas tu! lo recuerdo bien, a tres columnas y una fila de distancia, con tu bonita "cara de nada" y mi único comentario fue "¡Ah!" y giré para escribir un mensaje para no recuerdo quien. Después, al terminar la clase quedamos en ser grupo para este curso, sin saber que luego también tu estarías en él.

(Meses después)

Y ahí estaba yo, viéndote cantar Te Amaré de Silvio Rodríguez y no sabía que pensar. Tal vez era porque te dije que nadie antes me había dedicado una canción, o porque te dije que si alguien me cantaría justo esa canción me derretiría y querías verme derretir, o tal vez, sólo tal vez, algún día me amarías así.
Y ahí estábamos nosotros, echados en mi mueble viendo unos videos.
Y ahí estaba yo... tan cerca. Otro día será.
Y ahí estabas tu, junto a mi mientras dormía.
Y ahí estábamos nosotros, en nuestro frío paradero de La Molina. Parecíamos enamorados pero sólo nos gustaba pasar tiempo juntos...
Hasta ahora...

Y ahora que nos encontramos cada madrugada en sueños; ahora que no puedo dejar de ver tus ojos cambiar de color y ellos provocan que me pierda mientras contemplo su misterio; ahora que quiero ser la cuerda de tu guitarra, el acorde afinado de tu canción y la voz que te diga "buenos días mi amor" al despertar; ahora que te extraño cuando pasan más de veinticuatro horas lejos de ti; ahora que eres la cuchilla de mi cometa; ahora que te veo en dónde no estas; ahora que no puedo dejar de reír y la felicidad rebalsa mi ser; ahora que cada vez me importa menos el "que dirán"; ahora que no entiendo porque el capítulo 10 de la primera temporada de The OC se llama "La pareja perfecta" si no aparecemos nosotros; ahora que pare unos segundos para que ninguno tenga más "pasos delante"; ahora que mis "16 peores sábados" se convirtieron en mis "16 mejores sábados"; ahora que tengo tu mano sobre la mía; ahora que te saludo con un beso, ahora que te apoderaste de Setiembre y pretendes robarte Octubre y yo quiero que estés hasta siempre; ahora... ahora que todo es exactamente como debería ser, es real.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Manchay

Mi querida Manchay, como no dedicarte un lugar si eres parte de mi día a día.

Te conocí en Marzo 2009, el segundo día de universidad ya que el primer día de clases, como típica chica engreída con un papá consentidor, él me llevó y me explicó a detalle la ruta por la que pasaría todos los días los siguientes cinco años de mi vida. Mi paradero tenía un nombre inusual y particular, como la mayoría de paraderos de esa línea. Debía bajarme en "flecha". ¿Flecha?. La primera vez que lo escuché pensé que era porque en algún momento de la historia peruana pasó algo representativo con una flecha en ese lugar, tal vez alguien murió allí al ser atravesado por una, o en el más aburrido de los casos había o hubo una tienda, bodega o "Mini market" (mi paradero pertenece a La Molina, ¿nos ponemos un poco fichos?) llamado flecha por allí. Pensé muchas cosas más pero no voy a citarlas, no quiero aburrirlos, sólo resaltar que tengo una mente muy imaginativa. Se frustraron mis ideas cuando me dí con la sorpresa que se llamaba flecha porque en la pista estaba dibujada una flecha de color blanco hacía la derecha. Que más podía esperar de una línea que tiene como paradero "árbol", "terminando pared", "tercera casa verde de tres pisos con escalera caracol, ¡baja!".

Sabía en que paradero debía bajarme, el tiempo que me tomaría el trayecto, la ruta que recorrería, el color del bus. Estaba lista para el segundo día de universidad.

Me levanté a las 6:00 am, muy emocionada como suelo ser. Mi lado hiperactivo salió en todo su esplendor. Moviéndome de aquí pa' allá, de allá pa' acá, escogiendo el outfit perfecto para un segundo día, preparando mi desayuno, entrando y saliendo del baño, mirándome en el espejo. ¡Vaya, mi vanidad!. Debía estar en el paradero a las 7:00 en punto, y así fue. Estaba paradita en el paradero con mi morral azul y una sonrisa que me ayudaba a no pasar desapercibida entre la multitud de seres con actitud lamentable y cara de sueño. Llegó la Manchay y de pronto vi moverse a la multitud lamentable hacía la puerta de manera escandalosa y desesperada, como si estuvieras en una barra libre y de pronto anuncian que sólo quedan tres minutos para terminar la promoción y todos corren para coger la última cerveza gratis y más sabrosa que ninguna. Era verano y estaba con sandalias, pobres mis pies. Con suerte pude subirme en el segundo carro que llegó, me sentía un pegaloco, un libro de biblioteca, el peluche feo y aplastado de la repisa, un tallarin antes de ser cocido pegado a muchos otros tallarines, un abarrote del mercado. Pero lo que yo no sabía en ese momento era que en el octavo paradero siguiente subiría otro mar de personas, en ese momento pensé "que suerte la de las anchovetas, están juntas pero cada una tiene su lugar en el espacio". Dos características de mi querida Manchay, tiene paraderos con nombres particulares y siempre está llena, sea la hora que sea, no existe el termino "hora punta", nunca tienes opción de sentarte porque cuando crees que tuviste suerte de pararte cerca de alguien que bajaba pronto, aparece una señora con un niño en brazos o un viejito con cara de buena gente.

La tercera característica es consecuente de la segunda y la llamo "la vieja loca" que nunca falta, al que le caiga el guante que se lo chanté. La vieja loca es aquella persona que sube al bus sabiendo que está lleno y encima se queja. Aquella persona tan egoísta que, después de pelear con treinta pasajeros igual de apurados y desesperados, cree que no debería subir nadie más y dice las típicas frases:

- Usted, ¿¡qué se cree!? No somos chanchos, ovejas, burros, animales para que estemos así.
- Chofer, ¡apúrese! Que hace parando en cada paradero.
- Ya, ¡nos vamos de frente ah! 

Les confieso que para mi es muy gracioso porque suelo burlarme del ridículo de los demás y me gusta pensar que todos los demás son tontos mientras yo no. Sin embargo, a otras personas les molesta terriblemente y puede decir algo como esto:

- Señora, si quiere comodidad ¡tome taxi! 

En ese momento comienza una batalla civil. El bus se divide en dos bandos y algunos espectadores que ya no disfrutamos del espectáculo, porque sumada con la incomodidad, no es gracioso.
Si es verano, ni hablar:

La batalla civil + la incomodidad + el humor de las personas + LAS VENTANAS CERRADAS = AUXILIO

Las ventanas cerradas, otra características, muy común. No importa la estación que sea, las ventanas están cerradas. En invierno, por el frío y en verano porque se pueden despeinar. ¡Claro! es básico tener las ventanas cerradas, no por las puras has estado cuarenta y cinco minutos peinando, cepillando y planchando tu cabello para que luego alguien te abra la ventana y se arruiné tu "peinado" ¡Qué irónico!

Sigamos, la Manchay se demora en el Ovalo Santa Anita aproximadamente y con suerte quince minutos, puede ser mucho más. En ese tiempo suben y bajan muchos vendedores de algún producto golosinario, lamentablemente en mis dos años de experiencia de cada diez personas una le compra algo. Ya saben, queridos amigos emprendedores, la Manchay no es un buen mercado. A veces tengo suerte y en ese tiempo que esperamos que el bus se llene, consigo un asiento donde poder descansar luego de 45 minutos de viaje. Si no, ni modo, agarrar bien la mochila y seguir con el ánimo arriba.

La música. LA MÚSICA. Gracias a dios ya me compré un mp3, así que no es problema. Pero de forma informativa, la Manchay es hincha de "La nueva Q" y "Onda cero". Realmente para mi nunca fue un gran problema, tengo que aceptar que llegaba a clase coreando Marisol, Wisin y Yandel y Tony Rosado, pero ya saben algunos dicen ¿cumbia?, ¿chicha? ¿perreo? ¡AGGGG! y luego están coreando las canciones en sus "noches de diversión". Conmigo esas cosas no van, soy de un rico cono pintorezco y sabroso.

¡Los cobradores! He conocido a muy buenos cobradores, de los que te despiertan cuando te quedaste dormida y te ayudan a no pasarte de paradero, de los que no te cobran pasaje cuando le dices que tienes problemas con ser distraída y se te olvidó la billetera en casa, de los que son muy amables con las personas mayores. Hay uno en particular que se me quedó grabado en la memoria, recuerdo que un día estaba durmiendo y no fue como el típico cobrador que comienza a decirte "Señorita, señorita (con su dedo sobre tu hombro) pasaje, ¡pasaje!", él fue diferente. Espero hasta que me levanté para cobrarme, no olvidaré su rostro. Pero lo que no me queda duda, lo siento queridas lectoras, es que las peores son las mujeres, a ellas les debes mostrar tu carnet unas siete veces y si esta vencido te baja del carro y ni pelees porque sales perdiendo, así que tu sólo di que tiene toda la razón y paga los veinte centavos de diferencia.

Robos, robos, robos, no sé si es característica de la Manchay o es verdad lo que dicen que yo soy una "bendecida" para los robos. Me han asaltado tres veces en mis dos años de usarla, de las cuales una vez me pelee y logré que no me roben. Fue un poco denso, porque me caí en el micro y rodé un poco, nadie se metió y cuando se bajó el delincuente, pasó lo siguiente:

- ¿Te estaban robando?
- No, me encanta rodar por el piso. Es un hobbie llamar la atención, así que hice un rol play de como debes defenderte en caso de asalto.
- (murmullos) Creo que esta chiquita esta loca...

Aún me quedan dos años más para tomar la Manchay ya que dudo que cambie mi ruta y decida ir por Evitamiento. La verdad que eso de hacer trasbordo y tomar varios buses, no va conmigo. A menos que en unos años alguien me quiera regalar un auto y pues, cambiar siempre es bueno. Por último, quiero resaltar que a pesar de todo sé que las cosas están cambiando porque la nueva flota son buses más amplios, con mejor música, asientos en buen estado, usan ambientador y recordar que:

La Manchay es mi Manchay.

Agridulce

Te gusta calentarme el café en las mañanas y a mi me gusta sentir un sabor amargo al despertar.
Te gusta creer que lo sabes todo y a mi me gusta pensar que siempre dices la verdad.
Te gusta ser el más gracioso y a mi que me gusta reír sin parar.
Te gusta hacerme el amor y a mi me gusta cree que soy la madre de tus perversiones.

Y te gusta oírme cantar y a mi me gusta que me escuches.